Nuestra comunidad, nuestra ciudad, nuestras familias, nosotros mismos no estamos exentos del consumo problemático, ni de situaciones de violencia. La escuela hoy no queda aislada ni excluida de las realidades que viven nuestros alumnos fuera del establecimiento, sino que a partir de las situaciones que los niños y adolescentes nos comunican debemos involucrarnos y buscar estrategias que ayuden a recapacitar, reflexionar y modificar actitudes y acciones que atentan sobre el bienestar y la calidad de vida de las personas.

El problema no es la sustancia que lleva al consumo problemático, ni la situación que lleva a una violencia entre las personas; el verdadero problema es tener con uno mismo y con el otro una comunicación superficial y endeble.

Debemos informarnos, fortalecernos para ayudar al otro, ya sea un hijo o un alumnos o un vecino o un pariente o a nosotros mismos, y crear conciencia para transformar el problema en un oportunidad de vida.

A partir de este diagnóstico el Equipo Directivo se interesó por la propuesta del Equipo Promotor de Prevención de las Adicciones y cuyo trabajo en otras instituciones educativas ha sido muy bien recibido y valorado.

El esfuerzo y dedicación para llevar este programa dentro de la escuela, y que implica el trabajo con alumnos, padres y docentes, es significativo, pero que lo asumimos con mucho placer y agrado, para generar las condiciones necesarias hacia una capacidad creadora desde lo individual y grupal, así como la esperanza de mejorar nuestros vínculos.

Equipo Promotor de Prevención para las Adicciones

Los EPPAs fueron creados por Juan Pablo Berra e Inés Gramajo. Juan Pablo trabajó con adictos en rehabilitación desde 1988 a 2000.

Ambos profundizaron en la importancia de la escucha para los procesos de transformación personal y social. Juntos fueron sistematizando sus experiencias. En el año 2000 apareció la publicación del libro “Tiempos de drogas, hijos en riesgo” que sistematizaba la experiencia de rehabilitación en una comunidad de internación. Luego de algunos ensayos, en el año 2003, formulan una propuesta de prevención para instituciones educativas con el objetivo de constituir en cada comunidad equipos promotores de prevención de adicciones.  Así surge el nombre de EPPA.

El itinerario propuesto que incluye a padres, docentes y alumnos se expande “boca a boca” y se agregan más de 15 colegios a partir de 2004. Comienzan a consolidarse los primeros equipos de padres. A partir del año 2006 se inician los laboratorios para docentes y ya en ese año algunos equipos de padres replican la gestación de nuevos equipos en el seno de sus comunidades. Durante 2007 surgen los primeros grupos de jóvenes escuchas, todos ellos promotores de prevención de conductas abusivas y adictivas y de violencia. Desde entonces cientos de padres, docentes y jóvenes de distintos lugares del país se apropian y transitan esta propuesta de trabajo.

Breve C.V. de Juan Pablo Berra

Profesor de Filosofía, Licenciado en Teología (U.C.A.), autor de varios libros, como ser “Los siete niveles de la comunicación”, “Con los adolescentes ¿quién se anima?”, “No a la violencia, sí a la agresividad”. Fundador junto a su esposa, de EPPA (Equipos Promotores de Prevención de Adicciones). Coordina y capacita en diversas comunidades para el aprendizaje y fortalecimiento de vínculos familiares y escucha efectiva.


Qué son los EPPAS?

Son equipos capacitados por el EPPA-Padres fundador cuyos miembros se forman constantemente en la práctica de la escucha, crean redes de padres e hijos, mejoran la calidad de sus vínculos y realizan diversas acciones consigo mismos, en el seno de sus familias y en el medio en que desarrollan su vida para prevenir la violencia, el abuso de alcohol y las adicciones de todo tipo. Con el tiempo adquieren la gimnasia suficiente para responder a otros desafíos que nos exige este tiempo como es el desarrollo armónico de la sexualidad, las nuevas tecnologías y las redes sociales, etc.

Están conformados por padres, docentes y alumnos avanzados de las instituciones educativas y recreativas o por familias en los ámbitos laborales y comunidades.

 

Objetivos principales

  • Crear equipos de padres, de docentes y adolescentes en las instituciones educativas, recreativas y laborales, que sean capaces de realizar acciones para prevenir las adicciones y la violencia, mejorar su calidad de vida y transformar la realidad que los circunda.
  • Crear redes de padres, docentes y adolescentes de diferentes instituciones que sean capaces de generar una red de contención eficaz a la vez que promueven acciones para dar lugar a una cultura diferente.
  • Crear espacios alternativos para los adolescentes de distintas instituciones en los que esté presente la escucha, el juego, el cultivo de los vínculos entre pares y el servicio. Todo ello en clave de un nuevo liderazgo y protagonismo juvenil.
  • Ofrecer a los equipos docentes de los colegios nuevas herramientas que recreen y desplieguen su vocación de maestros, mejoren la calidad de sus vínculos y prevengan las causas de las adicciones y la violencia desde sala de dos años hasta 6º año de la secundaria.
  • Crear en el seno de las familias y las instituciones un estilo de vida alternativo que esté atravesado por la práctica de la escucha generando las condiciones indispensables para desplegar nuestra capacidad creadora y la calidad de nuestros vínculos.